No fue una gran carta cifrada la que condujo a David Berkowitz. Fue una multa de aparcamiento. En una ciudad que llevaba meses pendiente de ataques nocturnos y mensajes amenazantes, un documento administrativo ayudó a colocar un nombre dentro de la investigación.
Nueva York bajo una amenaza repetida
Entre 1976 y 1977, Berkowitz disparó contra personas en Nueva York, incluidas parejas que se encontraban en vehículos. Seis personas murieron y otras resultaron heridas. La repetición de los ataques convirtió actividades ordinarias, como quedarse conversando en un coche, en situaciones asociadas al miedo.
Nacido en Nueva York en 1953, había servido en el ejército y trabajaba en el servicio postal. Esos datos describen su trayectoria; no explican los asesinatos ni demuestran que quienes lo trataban pudieran anticiparlos.
Las cartas y el nombre
El sobrenombre Hijo de Sam quedó ligado a las cartas con las que intervino en el caso. Los mensajes y la cobertura periodística extendieron su presencia más allá de los lugares de los tiroteos. La persona buscada comenzó a existir también como personaje público.
Ese personaje suele ocupar más espacio que las víctimas. Entre quienes perdieron la vida estaban Donna Lauria y Stacy Moskowitz. Recuperar los nombres impide que el expediente se convierta únicamente en una historia sobre el autor de las cartas.
La pista del coche
Tras el último ataque, la información de una testigo y la revisión de multas emitidas en la zona llevaron a un vehículo relacionado con Berkowitz. Los investigadores lo localizaron en Yonkers y lo detuvieron el 10 de agosto de 1977. En 1978 se declaró culpable de los seis asesinatos y recibió seis penas consecutivas de veinticinco años a perpetuidad.
La investigación muestra el valor de cruzar indicios modestos. Una multa no resolvía por sí sola toda la serie, pero situaba un coche y a su propietario donde hacía falta mirar.
El perro, los demonios y las versiones
Berkowitz afirmó que fuerzas demoníacas, asociadas al perro de un vecino, le ordenaban matar. Sus explicaciones cambiaron y dieron lugar a múltiples interpretaciones. Esa afirmación debe leerse como parte de su relato, nunca como un hecho sobrenatural acreditado. Tampoco las teorías sobre una conspiración permiten sustituir sin pruebas la responsabilidad que reconoció ante el tribunal. Lo sólido de la ficha sigue siendo la secuencia de ataques, la investigación y los seis asesinatos por los que fue condenado.
Seis víctimas mortales; los heridos de los ataques se cuentan por separado.
Desenlace judicial: Seis penas consecutivas de veinticinco años a perpetuidad (1978).
Cronología del caso
Ficha elaborada el 2026-10-03. Las cifras indican su grado de acreditación y, cuando corresponde, la fecha del balance citado.
- UPI · Diez años después de la detención
- Wikipedia · David Berkowitz
- HISTORY · Detención del Hijo de Sam
Imagen documental: Vernun Argus press photographer. 10 August 1977. Procedencia y condiciones. La fuente identifica esta imagen como de dominio público. Consulta las condiciones originales.



