Düsseldorf no buscaba a un agresor con un único tipo de víctima. Mujeres, hombres y menores habían sufrido ataques que parecían difíciles de conectar. Peter Kürten estaba detrás de una parte decisiva de aquella violencia.
Una serie con antecedentes
La oleada de 1929 hizo célebre el caso, aunque el proceso incluyó un asesinato cometido en 1913. Kürten tenía antecedentes por distintos delitos. La variedad de sus ataques y los testimonios de quienes sobrevivieron fueron esenciales para reconstruir su actuación.
De la detención a la sentencia
Fue detenido en mayo de 1930. El juicio de 1931 concluyó con nueve condenas por asesinato y siete por tentativa. Fue ejecutado en julio de ese año. Sus declaraciones describían satisfacción asociada a la violencia; deben leerse como testimonios del acusado, no como una explicación universal del comportamiento criminal.
Más allá del sobrenombre
El apodo de «vampiro» sigue dominando los relatos populares. Sin embargo, el expediente se entiende mejor atendiendo a las víctimas, a las agresiones acreditadas y a las personas que pudieron identificarlo. El nombre sensacionalista no sustituye el contenido del juicio.
Nueve asesinatos incluidos en la condena de 1931. Las tentativas, las confesiones adicionales y otros ataques no se cuentan como víctimas mortales probadas.
Desenlace judicial: Condenado a muerte y ejecutado en 1931.
Cronología del caso
Ficha elaborada el 2026-10-05. Las cifras indican su grado de acreditación y, cuando corresponde, la fecha del balance citado.
Imagen documental: Bundesarchiv, Bild 102-11502 / Unknown photographer / CC BY-SA 3.0 DE; cropped. Procedencia y condiciones. Licencia verificada en la fuente: CC BY-SA 3.0 de



