La policía buscaba una voz. El asesino tenía otra. Una grabación enviada por un impostor contribuyó a desviar la investigación de los asesinatos de Yorkshire mientras Peter Sutcliffe seguía atacando. El caso muestra hasta qué punto una pista falsa puede resultar peligrosa cuando se convierte en certeza.
Las mujeres detrás de la serie
Sutcliffe, nacido en 1946, trabajaba como conductor de camiones. Entre 1975 y 1980 asesinó a trece mujeres e intentó matar a otras siete. Wilma McCann fue una de las primeras víctimas de la serie por la que sería condenado; Jacqueline Hill, estudiante universitaria, estuvo entre las últimas.
La investigación y la cobertura pública asociaron durante demasiado tiempo los ataques a un único perfil de víctima. Sin embargo, las mujeres asesinadas tenían vidas y circunstancias diferentes. Esa distinción importa porque ninguna ocupación vuelve menos urgente una investigación ni hace menor la pérdida.
Wearside Jack: una voz que no era la suya
El remitente de unas cartas y una cinta, conocido como Wearside Jack, se presentó como el responsable. La confianza depositada en aquel material llevó a centrar la búsqueda en un acento que no correspondía a Sutcliffe. El impostor no era el autor de los asesinatos.
Sutcliffe había sido entrevistado por la policía en varias ocasiones. A las dificultades para gestionar enormes cantidades de información se sumó una hipótesis que terminó funcionando como filtro para descartar sospechosos. No faltaban únicamente datos: también fallaba la forma de relacionarlos y valorarlos.
El encuentro en Sheffield
En enero de 1981, una intervención policial relacionada con el vehículo que conducía lo puso nuevamente bajo sospecha. Fue detenido en Sheffield y los investigadores pudieron vincularlo con los ataques. Ese mismo año recibió condenas por trece asesinatos y siete intentos de asesinato.
Murió en 2020. Para los supervivientes y familiares, aquella fecha no equivalía al final de las consecuencias del caso.
Entre su relato y la responsabilidad
Sutcliffe sostuvo explicaciones relacionadas con voces y una supuesta misión. Esas afirmaciones formaron parte de la discusión sobre su estado mental, pero no deben usarse como explicación automática ni como descripción general de las enfermedades mentales. La lectura editorial de este expediente mira también a las supervivientes: sus testimonios y las advertencias desatendidas permiten entender una investigación que pudo haber avanzado de otra manera.
Trece asesinatos y siete intentos de asesinato en el proceso; no se suman los supervivientes a las muertes.
Desenlace judicial: Condenado a prisión perpetua en 1981.
Cronología del caso
Ficha elaborada el 2026-10-03. Las cifras indican su grado de acreditación y, cuando corresponde, la fecha del balance citado.
- Wikipedia · Peter Sutcliffe
- Crime+Investigation · Errores de la investigación
- ITV · Víctimas y familias
Imagen documental: Dewsbury Police Station, 2 January 1981. Procedencia y condiciones. La licencia general de reutilización no se ha verificado; la procedencia no constituye autorización de uso.



